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Guía

¿Estás haciendo bien los ejercicios de Kegel? Señales de que no

No puedes ver el músculo, así que es difícil tener certeza. Estas son las señales de que vas mal, las de que vas bien y formas rápidas de comprobarlo.

4 min de lectura·Basada en investigación publicada, fuentes

Lo frustrante de los ejercicios de Kegel es que, como no ves el músculo, es difícil saber si los haces bien. Contraes algo, esperas que sea lo correcto y sigues adelante. Si alguna vez te preguntaste si lo estás logrando (o por qué nada parece cambiar), estas son las señales.

Hacerlos mal frente a hacerlos bien

Señales de que probablemente vas mal

  • Lo sientes sobre todo en los glúteos, los muslos o el estómago.
  • Contienes la respiración o aprietas la mandíbula para hacerlo.
  • Sientes una presión que empuja hacia abajo o hacia afuera, en lugar de hacia arriba.
  • No sientes nada en absoluto: ninguna sensación de elevación.
  • Los haces con frecuencia en el baño, cortando el chorro.
  • Han pasado meses sin ningún cambio.

Señales de que vas bien

  • Una elevación sutil hacia arriba y hacia adentro, que sientes por dentro, distinta de todo lo demás.
  • El abdomen, los muslos y los glúteos siguen relajados.
  • Sigues respirando con normalidad todo el tiempo.
  • Puedes contraer y luego soltar por completo.
  • Puedes repetirlo sin que el resto del cuerpo se sume.
  • Con las semanas, las cosas mejoran poco a poco.

Tres autochequeos rápidos

Ninguno necesita equipo: solo un momento de calma para prestar atención.

Si quieres certeza, un fisioterapeuta del suelo pélvico puede confirmar tu técnica directamente: es la única forma totalmente confiable de saberlo.

La mayor señal de alarma

La presión hacia abajo significa que estás empujando hacia abajo.

Si lo principal que sientes es una presión que empuja hacia abajo o hacia afuera (como un pujo suave), estás haciendo lo contrario de un Kegel, y es el único error que puede empeorar las pérdidas. Detente, vuelve a empezar y busca en su lugar una elevación suave hacia arriba y hacia adentro. Nuestra guía completa sobre cómo hacer los ejercicios de Kegel correctamente explica esa indicación.

Cómo dejar de adivinar

Una lista escrita solo llega hasta cierto punto porque no puede decirte nada sobre la repetición que haces ahora mismo. Esa es toda la idea detrás de Kegelia: marca el ritmo de la contracción y el descanso con una cadencia tranquila y pone un toque suave en la subida, para que “¿lo estoy haciendo bien?” se convierta en algo que simplemente puedes sentir: en cada repetición, en tiempo real. No mide tu músculo; te da un ritmo que seguir, que suele ser la pieza que falta.

Siente la elevación, en cada repetición.

Kegelia convierte el adivinar en un ritmo que puedes seguir.

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Cuándo consultarlo

Si de verdad no encuentras el músculo, o si llevas unos meses practicando bien sin ningún cambio, conviene que lo vea un profesional: un fisioterapeuta del suelo pélvico puede encontrar lo que una lista no. Y si contraer te produce dolor, o tienes sensación de tensión o un bulto, detente y busca orientación primero: fortalecer no siempre es la respuesta correcta, y una revisión rápida te ahorra mucho esfuerzo en vano.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si hago bien los ejercicios de Kegel?

La señal más clara es una elevación suave hacia arriba y hacia adentro que sientes por dentro, mientras el abdomen, los muslos y los glúteos siguen relajados y sigues respirando. Si además puedes soltar por completo después, lo tienes.

¿Cómo se siente un Kegel bien hecho?

Una elevación sutil e interna, no un apretón de todo el cuerpo. Si sientes sobre todo los glúteos o los abdominales, o una presión hacia abajo, el objetivo se movió.

¿Por qué no siento mi suelo pélvico?

Es común, sobre todo al principio o después del parto. Mantén el esfuerzo suave y concéntrate en las señales para encontrar el músculo; si sigue siendo difícil de ubicar, un fisioterapeuta del suelo pélvico puede ayudarte a localizarlo.

¿Debería sentir que los Kegel están funcionando?

Deberías sentir una elevación y una relajación suaves. No deberías sentir esfuerzo, presión hacia abajo ni que se tense todo el cuerpo: eso apunta a una técnica incorrecta.

¿Puede mi Kegel ser demasiado débil para que cuente?

Una elevación pequeña pero correcta sí cuenta y sigue desarrollando fuerza con el tiempo. Un gran esfuerzo en la dirección equivocada no: la calidad siempre le gana a la fuerza.

Sigue adelante

Esta guía se basa en investigación publicada y en referencias clínicas sobre cómo hacer los ejercicios. Ver fuentes →

Kegelia apoya la fuerza del suelo pélvico y la recuperación; no es un dispositivo médico y no diagnostica, trata ni cura ninguna afección. Este artículo es información general, no consejo médico: para cualquier cuestión específica sobre tu cuerpo, habla con un profesional de la salud.