El suelo pélvico suele tratarse como un tema femenino o de posparto, así que muchos hombres no saben que tienen uno hasta que un médico lo menciona después de una cirugía de próstata o cambia el control de la vejiga. Los hombres sí tienen suelo pélvico: una red de músculos en la base de la pelvis que sostiene los órganos superiores y ayuda a controlar varias funciones diarias.
Qué es y dónde está
El suelo pélvico va del pubis hacia el coxis. En los hombres está debajo de la vejiga y el intestino y rodea aberturas como la uretra y el ano.
Puedes localizarlo sin memorizar anatomía. Imagina que detienes el flujo de orina, o que contienes un gas, y nota la sensación de apretar y elevar alrededor del ano y la base del pene. La señal de la orina sirve para encontrar los músculos una vez, no para practicar de forma habitual mientras orinas, porque interrumpir el flujo repetidamente puede interferir con el vaciado de la vejiga.
Qué hace en realidad
El suelo pélvico sostiene la vejiga y el intestino y ayuda a controlar la orina, las heces y los gases. También participa en la erección y la eyaculación. Gran parte de ese trabajo ocurre en automático, por eso es fácil ignorarlo hasta que algo cambia.
Por qué puede cambiar el control
El envejecimiento puede debilitar los músculos. La cirugía de próstata puede afectar las estructuras que participan en la continencia, por eso el entrenamiento del suelo pélvico aparece a menudo en los planes de recuperación. La tos crónica y el esfuerzo repetido por estreñimiento también pueden añadir carga. El resultado puede ser unas gotas después de orinar, un escape al toser o levantar peso, o menos control que antes.
Esos síntomas también pueden tener otras causas. Un cambio nuevo, repentino, doloroso o importante es motivo para hablar con un profesional de salud en vez de asumir que se trata de debilidad muscular.
Cuándo fortalecer tiene un papel
El entrenamiento del suelo pélvico se usa para problemas específicos de control de la vejiga en hombres. Las guías recomiendan entrenamiento supervisado para la incontinencia de esfuerzo tras una cirugía de próstata, aunque los estudios difieren sobre cuánto cambia la velocidad de recuperación y no existe un programa universal.
No todos los problemas del suelo pélvico necesitan más fuerza. El dolor, la dificultad para vaciar la vejiga o el intestino, o el problema para soltar los músculos pueden aparecer con un suelo pélvico doloroso o que no se relaja. En ese caso, una valoración y un plan individual importan más que añadir contracciones.
Dónde entra Kegelia
Kegelia es una app para iPhone que marca el ritmo de la elevación y la suelta durante una práctica de fortalecimiento con una medusa y una señal háptica suave. Puede hacer más fácil seguir una rutina, pero no mide tus músculos, no revisa tu técnica, no diagnostica un problema y no es un dispositivo médico.